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Prólogo
Gracias al accidente de bicicleta que tuve al regreso a casa del
Colegio Evergreen State Collage donde estudiaba y estaba por terminar
mi carrera en Comunicaciones. Este accidente me ocasionó
problemas muy serios a mi espalda, los cuales me mantuvieron inválida
en cama por año y medio. Durante ese tiempo mi vida y aspiraciones
se vieron truncadas en su totalidad. Un día común
y corriente estando yo en cama y viendo correr el tiempo y sin yo
poder hacer nada por mi misma, repentinamente entra mi hija Gabrielle
a mi cuarto, se dejó caer en una silla, se mostraba molesta,
iracunda y empezó a sollozar tan fuerte hasta el punto de
salírsele las lagrimas y empezó a decirme con desesperación
y nerviosismo que debía escribir una tarea para una de sus
clases y que esa tarea le llevaría toda la noche realizarla
y que aún tenía mas por hacer. Yo la observaba desde
mi cama incapaz de poder ayudarla. Este era su primer mes en la
escuela. Ella estaba en lo cierto!….Habíamos tenido
estos problemas desde sus inicios en el kinder, pues tenia problemas
de lectura, su nivel era muy bajo.
Jamás había sentido tanta desesperación e
impotencia al mismo tiempo en toda mi vida. Siendo madre y padre
al mismo tiempo (madre soltera), mis hijos eran para mi todo en
este mundo. En Septiembre de 1997 nos vimos mis hijos y yo en los
peores momentos de nuestras vidas, sin esperanza, ni ilusión
alguna, olvidándonos de aquellas cosas bonitas que solíamos
decirnos y manifestar a cada momento…que siempre saldríamos
adelante ante cualquier situación…todo eso se había
esfumado para siempre.
Fue en ese preciso momento en donde sentadas y sollozando, exhaustas
de toda esperanza para poder darle solución alguna a nuestro
dilema….de pronto Gabby se le ocurrió una de las mas
inteligentes soluciones posibles para ese preciso momento y me dijo…¿Mamá,porqué
no me escribes un diccionario en donde se puedan deletrear las palabras
en la manera que las escucho y así yo pueda escribirlas?…me
quede atónita y sorprendida ante ese cambio tan repentino
de actitud, que lo único que pude responderle en ese momento
fue…de acuerdo lo haré!!.
Y a partir de ese momento fué a lo que me dediqué
de tiempo completo y en cuerpo y alma, a pesar de mis limitaciones.
Una alma bondadosa, como las que hay siempre en algún lugar
del mundo, se ofreció a regalarme una computadora (lap top)…
y con esto yo pude comenzar a hacer un buen trabajo y finalmente
terminar este libro 11 años mas tarde.
Quiero agradecer también…por supuesto, a mis hijos
quienes aguantaron esos duros tiempos de pobreza y carencias mientras
yo estaba en cama. Probablemente yo no estaría con vida ahora
(contando con esos momentos de desesperación durante mi recuperación)
sino hubiera sido por Marshall Alexander Andersen Hatfield, quien
con esa actitud positiva, y amorosa, fue un ángel con grandes
alas que vino a mi vida en los momentos que yo más lo necesitaba.
A mi quiropráctico, Craig Chepple D.C., quien a diferencia
de los neurocirujanos que dijeron que yo no volvería jamás
a caminar, el hizo el milagro de ponerme de nuevo en pie, en un
tiempo de 2 meses. Muchas gracias!!
Este libro tiene una dedicatoria muy en especial para mi hija Gabrielle,
también para todos aquellas otras personas en el mundo que
deseen encontrar en este libro un apoyo, para cuando empiecen a
navegar por los grandes y profundos mares del aprendizaje del idioma
inglés.
Siempre estaré agradecida al Club de Leones por su ayuda
incondicional para con mis hijos, y para conmigo, siendo yo una
estudiante y madre soltera, ellos nos ayudaron tanto en ese tiempo,
es por eso que deseo que ellos reciban la mayor parte de lo que
se recaude en las ventas de este libro.
Y a mi gran heroína la Dra.Marlene Inverso, optometrista
y especialista de niños con lento aprendizaje, pues sin su
gran ayuda, paciencia, cariño y cuidados no hubiera sido
posible nuestra pronta recuperación.
Mil gracias a todos y cada uno de los miembros del Club de Leones
que hicieron posible que a mi hija Gabrielle le dieran cita con
la Dra. Marlene Inverso, sin su intervención nada hubiera
podido lograrse.
Después de 3 semanas de visitas, exámenes, y ejercicios
para sus ojos, mi Gabrielle finalmente se curo...a la edad de 14
anos.
Traducción hecha por Lorena
Hermosillo Gaytán, Manzanillo,Colima.México.
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